ludopatia tratamiento farmacologico

Adicción a los Juegos Online de Casino: Consecuencias y Tratamientos

Se podría pensar que las adicciones son sólo posibles cuando se trata de la dependencia de una sustancia artificial. Sin embargo, esto no es del todo cierto; se puede ser dependiente de actividades o acciones que generan en el cuerpo una descarga de adrenalina; por ejemplo, las apuestas en juegos de azar.

La dependencia a los juegos se conoce como ludopatía y es una de las formas de adicción sin drogas más comunes. Las personas que tienen este trastorno no pueden controlarla compulsión por jugar y apostar. Se da en todo tipo de juegos, desde juegos de video hasta juegos de casino, incluso los de plataformas en línea.

Este tipo de adicción puede tener un impacto muy negativo en diversos aspectos de la vida de una persona: familiar, laboral, económico y más. Si bien es cierto que divertirse y entretenerse un poco a través de juegos o apuestas no es nocivo, se convierte en algo negativo cuando controlar el impulso de hacerlo no es posible y cuando la dinámica diaria se se afectada.

Signos de la Adicción a los Juegos de Azar Online

Para poder superar una situación tan compleja como lo es una adicción, lo primero es reconocer la situación y el nivel de dependencia que se ha desarrollado. Algunas de las señales que indican que una persona es adicta a los juegos online de casinos son las siguientes:

  • Dejar de lado responsabilidades o actividades que realizaba de manera cotidiana para dedicarle más tiempo a los juegos y apuestas en las plataformas en línea.
  • Invertir más dinero del que se tiene en las apuestas en casinos en línea. Esto puede significar pedir préstamos, vender bienes o incluso robar.
  • Actuar a la defensiva cuando una persona le apunte o le hable de sus hábitos de juego.
  • Cuando no se encuentra jugando, se siente muy ansioso y deprimido, sintiendo un deseo incontrolable por encontrar la manera de jugar.
  • No decir la verdad cuando se le pregunta acerca de la cantidad de tiempo y de dinero que ha estado invirtiendo en los juegos online de casinos.
  • La inversión de tiempo y de dinero en los juegos de azar en línea son cada vez superiores.
  • En los casos de mayor gravedad, la persona se crean desordenes de sueño por la preferencia de estar frente al ordenador jugando que por descansar.
  • Se crean conflictos sociales, familiares o laborales debido a las ausencias y a la poca inversión de esfuerzo.

Consecuencias de la Adicción a los Juegos Online de Casino

El impacto que este tipo de adicción puede crear en la vida son mucho más profundas de lo que la mayoría de las personas puede pensar. Las consecuencias pueden alcanzar niveles sociales, laborales, académicos e incluso físicos y psicológicos, si no se supera a tiempo.

  • Las personas pueden perder oportunidades o condiciones alcanzadas previamente, debido a la falta de dedicación. Es posible que una persona pierda su trabajo o abandone sus estudios por preferir invertir tiempo en los juegos de azar en línea.
  • Es posible que se generen conflictos de pareja, familiares o sociales ante la ausencia o poca atención de la persona en sus compromisos y responsabilidades.
  • Puede desarrollar depresión, miedos y ansiedades.
  • Al no descansar de manera adecuada, se pueden presentar síntomas físicos claros del agotamiento físico y mental, que deterioran notablemente la calidad de vida de la persona.
  • Grave endeudamiento, que podría llevar al embargo de bienes o propiedades.
  • La persona puede enfrentar incluso la cárcel en caso de que haya cometido delitos para financiar su dependencia; el caso menos grave sería el robo.

Tratamientos para superar la Compulsión por Jugar y Apostar Online

La ludopatía es un problema real y grave. Es un enemigo silencioso, pues las personas piensa que no se puede desarrollar adicción por actividades y que esta condición se da es por el consumo de algún tipo de drogas, Por ello, esta situación no es vista como un problema de adicción; lo que es muy grave, pues no se busca ayuda y no se trata de manera apropiada.

Por supuesto que lo primero que una persona con problemas para controlar su compulsión por realizar apuestas es que reconozca que es un adicto. Tan sólo este reconocimiento significa un avance importante para obtener una solución, pues como lo es en el caso de la salud, no se busca una cura a una enfermedad que no existe. Ante el reconocimiento de la dependencia, comienza el camino para superar este problema.

Autocontrol

Lo principal es que el ludópata asuma por sí mismo que debe reunir toda su fuerza de voluntad para evitar jugar y realizar cualquier tipo de apuestas. Para ello, se puede intentar ocupar el tiempo en actividades diversas a las que pueda dedicar tiempo, esfuerzo y atención. De esta manera, la ansiedad por las apuestas se puede controlar un poco; al igual que la depresión.

Dedicar tiempo al trabajo, a la realización de ejercicios, a un nuevo pasatiempo puede ser de gran utilidad. La ocupación del pensamiento será un factor determinante para poder superar la adicción por el juego.

Apoyo Emocional

El saber que se tiene el apoyo y la ayuda de otras personas es fundamental en el proceso de alejamiento de la actividad adictiva. Personas como familiares, amistades y la pareja tienes un rol fundamental para que el adicto pueda mantenerse firme en su decisión de abandonar el juego y las apuestas.

Asimismo, puede ser de gran ayuda asistir a grupos de apoyo para personas con esta misma condición. De esta manera, el adicto se sentirá comprendido y entenderá que no está solo. Es importante poder identificarse con otras personas para no sentirse deprimido y menospreciado.

Buscar Ayuda Profesional

No se puede menospreciar el rol trascendental que puede cumplir un profesional de la psicología en el proceso de superación de esta adicción. El psicólogo o terapista puede darle al adicto las herramientas necesarias para controlar su compulsión, para entender de donde viene su necesidad para las apuestas y atacar el problema desde su origen. Las orientaciones de este profesional serán fundamentales.