como superar una gran crisis de pareja

Crisis en Pareja con Diferencias Sociales y Nivel Educativo

El amor es un sentimiento muy profundo, pero al mismo tiempo bastante complejo. La mayoría de las veces es muy difícil, sino imposible, comprender el amor, saber cómo surge, las razones o si es para siempre. Lo importante para las parejas es tener la certeza de que hay amor, a pesar de que existan diferencias de muchos tipos, pues si este sentimiento está presente, todo se puede solucionar.

Suele suceder que las incompatibilidades parecen insalvables debido a que los integrantes de la pareja tienen maneras muy distintas de ver la vida, debido a las vivencia diferentes que han tenido en sus vidas. Todas las parejas tienen diferencias que tienen que solucionar para poder equilibrar la relación; algunas de las más complejas son las que tienen su origen en los niveles sociales y educativos.

Claves de comunicación en las crisis de pareja

La comunicación es indispensable en la pareja; esto se dice seguido y es cierto. Para tener éxito en una relación hay que aprender a comunicarse entre sí; pero para superar una crisis, la comunicación es más que obligatoria. Resulta trascendental encontrar la manera para poder conversar de las diferencias sin que la interacción se transforme en una discusión, sin realizar acusaciones o molestarse.

Con la comunicación, será posible que ambas partes expliquen cómo ven las cosas, qué esperan de la relación y del otro. Para poder encontrar punto de convergencia cuando hay notables diferencias relacionadas con el estrato social y el nivel académico, sin duda que el diálogo es fundamental. La comunicación puede ser el salvavidas para mantener viva la relación, suavizando las incompatibilidades.

Esto no se logra en un solo intento, serán necesarios muchos. La comunicación es un trabajo que se debe realizar día a día durante la relación, se aprende cada vez y nunca termina. Solo será posible esforzarse lo necesario si el amor que une a la pareja es sólido.

Personalidades con falta de empatía

Empatía es la capacidad que tiene una persona para comprender los sentimientos de los demás, de entender su realidad. En palabras cotidianas, se podría decir que es la habilidad para ponerse en los zapatos del otro. Ésta es una capacidad social necesaria para crear vínculos duraderos de todo tipo: familiar, amistoso y romántico.

Cuando se está pasando por una crisis debido a diferencias claras en las personalidades, la empatía se transforma en la mejor herramienta para superarla. A través de esta capacidad será posible que cada uno de los integrantes de la pareja comprenda la manera del otro de ver las cosas, su comportamiento y expectativas ante la vida.

La empatía no significa aceptar y hacer propias las ideas de otro, pero sí comprenderlas; que es lo que se necesita en una pareja con este tipo de diferencias. La mejor sugerencia para este caso es escuchar las vivencias de la pareja, entender su manera de ser, reflexionar en torno a ello y comprender.

Respeto mutuo para mejorar las relaciones

El respeto es paso obligatorio para dejar a un lado los conflictos y regresar al equilibrio ideal de la relación de pareja. En este caso, los dos que forman parte de la pareja deben internalizar y demostrar que respetan al otro. Para ello, se debe creer firmemente que ninguno de los dos es superior o inferior al otro. Esto quiere decir que porque una de las partes de la pareja haya tenido mejor estrato social y oportunidades es mejor que la persona que no los tuvo.

El estrato social y las condiciones educativas muchas veces no son responsabilidad absoluta de los beneficiarios; sin embargo, impactan en su manera de ver el mundo. Es importante que se respete la manera de cada cual de ver las cosas y de asumir la vida.

El respeto vine dado hacia la pareja, pero también hacia el interior de cada persona. En resumidas cuentas, cada uno debe asumir y demostrar que ninguno está por encima o por debajo del otro. De lo contrario, superar estos conflictos no será posible.

Voluntad para Ceder

En una pareja, mantener el equilibrio acerca de todas las cosas es un aspecto muy importante. Todos somos diferentes en gran variedad de sentidos; por lo que al decidir estar en pareja se hace un compromiso implícito de ceder en ciertas cosas. Sin embargo, ceder no significa abandonar la personalidad, gustos o conceptos del mundo; sino flexibilizar las cosas, entendiendo que la otra parte de la pareja hará lo mismo para llegar al punto de encuentro de los dos.

En una relación donde los integrantes de la pareja tiene diferencias sociales y educativas, hay que saber ceder. Seguramente las costumbres, comportamiento y gustos pueden ser diferentes; por lo que los dos deberán comprometerse en flexibilizar. Si a uno de los dos les gusta ir constantemente al teatro, pero al otro no; uno debe ceder en asistir en ocasiones al teatro y el otro en disminuir este entretenimiento para compartir otros de más agrado para su pareja.

Al ceder, demuestra amor y se demuestra valoración hacia la otra parte de la relación; lo que ayudará en gran medida a sobrellevar los problemas que surjan.

Voluntad para Enseñar y Aprender

Cuando dos personas que son muy diferentes deciden estar juntas a pesar de estas diferencias, los dos tienen que tener muchas ganas de enseñarle al otro su propio mundo y al mismo tiempo de aprender acerca del entorno del otro. Este ejercicio de enseñanza y de aprendizaje en la pareja no solo ayudará a solucionar los problemas que han surgido, sino que además será excelente para unir aún más a la pareja.

Enseñar no puede significar bajo ninguna circunstancia que el que enseña es más que el otro; simplemente resulta una especie de guía para introducir a su pareja en su propio mundo. Esta situación no puede ser unidireccional, sino que tiene que ser bidireccional; no sólo uno es responsable de enseñar y el otro de aprender, sino que son roles dinámicos.

Sin importar el estrato social de una persona o su nivel de estudio, siempre tendrá algo que enseñarle a su pareja acerca de su contexto y conceptos. Esto ayudará a que los dos se sientan integrados y cómodos en el mundo del otro.