Pasos para Reducir el Dolor después de una Mamografía

La mamografía, también llamado mamograma, es una especie de radiografía de los senos que tiene como objetivo la búsqueda de signos de cáncer de mama. A través de este examen es posible verificar o descartar, con bastante éxito, si una mujer tiene o no cáncer en esta área del cuerpo.

Este estudio permite visualizar nódulos en los senos que de otra manera sería completamente imposibles de detectar por su tamaño. Así que la mamografía es el examen por excelencia para constatar el estado del busto. El objetivo principal de este análisis es hacer un diagnóstico temprano del cáncer, de tal manera de aumentar sustancialmente las posibilidades de erradicar las células malignas.

Por tales motivo, la mamografía es un estudio esencial en la vida de todas las mujeres; sin embargo, su aplicación no deja de ser bastante incómoda.

¿Cuales son los Procedimiento para realizar una Mamografía digital?

Antes que nada es importante tener en cuenta que no es necesarios tener ningún síntoma de enfermedad para realizar una mamografía. De hecho, todas las mujeres después de los 40 años de edad deben realizarse este examen de manera periódica; una vez al año de preferencia.

El mamograma se lleva a cabo de la siguiente manera:

  • El radiólogo, o personal especializado, le dará las indicaciones a la paciente referente a la posición que debe mantener.
  • Las mamas serán ubicadas en el aparato.
  • El especialista procederá a comprimir las mamas con las paletas de plástico del aparato.
  • Una vez que el seno haya sido aplanado de manera adecuada, se le solicitará a la paciente que contenga la respiración por unos segundos para evitar los movimientos del tórax.
  • Los rayos X serán activados y comenzarán a generarse las imágenes.

Este proceso puede tomar aproximadamente 30 minutos, pues debe realizarse en los dos senos y con suma delicadeza.

Molestias Producto de la Mamografía

La compresión de la cual es producto cada una de las mamas puede ser muy incómoda; sin embargo, es necesaria y fundamental para obtener las mejores imágenes. La presión que se ejerce sobre las mamas está justificada por los siguientes motivos:

  • Cuan más plana sea la superficie, menos cantidad de rayos X debe aplicarse; lo que es bueno para el organismo.
  • Es posible visualizar mayor cantidad de tejidos, lo que significa una mejor calidad en el diagnóstico.
  • Al mantener el seno firme e inmóvil, se reducen las posibilidades de obtener imágenes borrosas que no sean concluyentes.
  • De esta manera hay mejores posibilidades de detectar incluso los nódulos más pequeños que se encuentren en los senos.

Así que esta compresión es algo tendremos que tolerar y que bien vale la pena, teniendo en cuenta los beneficios sustancias que se obtienen gracias a una mamografía a tiempo. Puede resultar normal sentir cierto dolor durante y después de realizar una mamografía. También se puede experimentar un poco de dolor de cabeza producto de la ansiedad del momento. Sin embargo, ninguna de estas molestias durará demasiado tiempo; además, algunas mujeres afirma ni siquiera haberlo sentido. Todo dependerá de la experiencia de cada quien.

Recomendaciones para Reducir el dolor Producto de una Mamografía

Este estudio puede resultar uno de los que producen mayor ansiedad en las mujeres; pero hay que reconocer que su aplicación no es opcional, sobre todo teniendo en cuenta los crecientes casos de cáncer de mama. Por lo que las molestias que puedan resultar a partir de su aplicación, no son sino un pequeño sacrificio para obtener un beneficio muy superior.

Además, si bien es cierto que la manipulación de los senos puede ser incómoda para muchas mujeres, aplicando unas simples recomendaciones será posible reducir al mínimo las dolencias ocasionadas por la mamografía.

Antes

  • Programar adecuadamente la cita para la mamografía: es sumamente tener en cuenta qué día del mes se realizará este examen, pues lo más apropiado es evitar llevarlo a cabo en el momento en que los senos se encuentran sensible. Esto implica evitar por completo la mamografía cuando se acerque el periodo menstrual; pues en este momento del mes, los senos tienen mayor sensibilidad y menos tolerancia a este tipo de manipulaciones.
  • Relajarse: la ansiedad y el estrés no ayudarán en nada en esta circunstancia, todo lo contrario. Por lo que es recomendable no tomar café de asistir a la cita; la cafeína es un vasodilatador que puede generar mayor sensibilidad en el cuerpo, lo que se quiere evitar en este caso. Resulta muy útil para relajarse escuchar música durante la espera para el examen, realizar meditación y mantener la mente positiva.
  • Comodidad: se aconseja ampliamente no utilizar prendas incómodas, en especial los zapatos. Lo mejor es usar zapatos bajo y cómodos, pues la paciente debe mantenerse de pie por un tiempo prudencial y es necesario evitar los movimientos innecesarios.
  • Saber: hacer todas las preguntas pertinentes al médico y al radiólogo acerca de lo que puede esperar durante y después de la evaluación.

Durante

  • Gel analgésico: algunas instituciones médicas recomienda el uso y lo aplican de geles analgésicos para la realización de este examen; si te preguntan si deseas colocártelo es buena idea acceder.
  • Seguir instrucciones: para disminuir el tiempo del examen es importante seguir al pie de la letra las indicaciones del especialista.
  • Mantenerse inmóvil: los movimientos podrían ocasionar que el examen tenga que extenderse por más tiempo, que no se logren las imágenes que se desea o que se produzca alguna lesión en el seno. Así que hay que mantener la mente en el objetivo de no moverse a menos que se le indique.
  • No hablar: al hablar se pueden producir movimiento que se tienen que evitar; así que mantener el silencio durante el examen es lo mejor.
  • Relajación: intentar en lo posible no acumular ansiedad, ni pensamientos negativos en ningún momento del proceso.

Después

  • Agua fría: después de la mamografía un baño con agua fría puede aliviar cualquier molestia que haya quedado producto de la compresión de los senos. Aplicar el agua fría de manera especial en los senos.
  • Gel analgésico: después de la mamografía se puede aplicar gel frío sin masaje profundo.
  • Comodidad: hacer uso de sujetadores que resulten cómodos.