Para aliviar el dolor ¿es mejor aplicar frío o calor?

¿Por qué es Bueno el Calor para aliviar las Contracturas Musculares?

Las contracturas musculares se sienten como una fuerte tensión y rigidez en la zona afectada, internamente esta lesión contiene acumulación de toxinas y el daño de algunas células de los músculos. Esta situación se produce debido a que por la tensión en la que se encuentra el músculo, la sangre no puede circular de manera apropiada a través de la zona. Entonces, esto genera fuertes dolores, que son las señales que el músculo le envía al cerebro para indicar que algo no está bien.

En otras palabras, la manera más eficiente de lograr que la contractura muscular ceda y el dolor disminuya paulatinamente, es lograr una distensión del mismo y estimular la irrigación sanguínea. A través de la circulación de la sangre por la zona muscular afectada, se producirá la oxigenación necesaria para regenerar las células dañadas y eliminar las toxinas acumuladas en el músculos.

El método por excelencia para producir el efecto deseado sobre el músculo contracturado es el calor.

El Calor como Método para aliviar las Contracturas Musculares

La temperatura alta aplicada sobre contracturas musculares produce un efecto relajante, analgésico y vasodilatador. Las altas temperaturas son muy eficientes para disminuir el dolor crónico, pues actúa sobre los transmisores de dolor, inhibiéndolos; pero además, el efecto para mejorar la tensión muscular es de gran beneficio.

De hecho, el calor es el método más utilizado para aliviar los efectos de las contracturas en los músculos, ya que sus resultados son palpables y rápidos. Este tratamiento no sólo actúa eficientemente sobre la contractura, sino que favorece que el paciente se relaje y mantenga el reposo necesario para superar la lesión en el músculo.

¿Cómo aplicar Calor en las Contracturas de los Músculos?

El calor se puede aplicar en la zona afectada mediante diversidad de métodos, según el paciente crea conveniente o prefiera. Algunas de las formas más eficientes de colocar calor ante una contractura en los músculos son las siguientes:

Baño Caliente

Si la lesión muscular lo permite, el paciente puede tomar una ducha relajante con agua tibia. Es conveniente que se suba la temperatura de a poco y que la zona lesionada se exponga al calor del agua por lo menos durante 10 0 12 minutos. Para complementar este método, se puede hacer uso de esencias naturales que favorezcan aun más la relajación del cuerpo.

Este procedimiento es de gran ayuda cuando se trata de una contractura leve o media; y especialmente funcional para lesiones en el área de la espalda, bien sea en la zona cervical, dorsal o lumbar.

Bolsas de Agua Caliente

Se puede aplicar calor mediante el uso de bolsas diseñadas para contener agua caliente. Es importante ser cuidadoso con la temperatura del liquido, no se recomienda que la temperatura supere los 45 grados, pues puede producir quemaduras leves.

Se debe colocar la bolsa con agua durante 10 0 12 minutos cada cuatro horas; sin embargo, si se siente molestia o se nota enrojecimiento de la zona es necesario retirar la bolsa. La temperatura no debe causar incomodidad, el objetivo es que sea relajante.

Manta Eléctrica

Es posible también aplicar temperatura mediante el uso de una manta eléctrica, diseñadas de manera especial para tratar dolores entre éstos los musculares. Su uso es muy simple, sólo hay que conectarlo a la toma de electricidad, encender y regular la temperatura. Es importante cuidar de que la piel no esté húmeda al colocar la manta; así mismo, no se recomienda el uso de alguna crema o gel mientras se coloque este tratamiento.

Si el calor de la manta se siente intenso, se puede colocar un paño entre ésta y la piel. Dejar que el calor actúe por lo menos durante 15 minutos, cada 4 horas.

Saco Térmico de Semillas

Éstos son sacos diseñados para aplicar calor seco en el cuerpo. Éstas son bolsas llenas de semillas de naturaleza diversa que pueden ser utilizadas en terapias de frío o de calor, según la preferencia del paciente. Algunos de los productos con los que se llenan estos sacos pueden ser los siguientes: semillas de trigo, huesos de cereza, huesos de aceitunas, entre otras. Muchas de éstas tienen aromas agradables que ayudan al paciente a relajarse.

Para aplicar calor con este saco, tan sólo será necesario colocar la bolsa en el microondas por algunos minutos y aplicar en la zona afectada por 12 minutos.

Parche Térmico

El mercado famacéutico actual ha desarrollado apósitos que al contacto con la piel se calientan, produciendo el efecto deseado. Para aplicarlo, tan solo hace falta adherirlo en el área afectada por la contractura muscular. Se debe dejar en la piel según las instrucciones del fabricante; algunos de estos parches incluyen también otro tipo de sustancias analgésicas y antiinflamatorias que benefician a la distensión del músculo lesionado.

Recomendaciones para el Tratamiento con Calor para aliviar las Lesiones Musculares

Para tratar las contracturas musculares con altas temperaturas es necesario tomar en cuenta algunas recomendaciones importantes para evitar complicaciones y conseguir el efecto deseado en el sistema músculo esquelético.

  • Es muy importante tener en cuenta con la temperatura que se aplique no puede ser demasiado alta, pues se pueden ocasionar quemaduras.
  • No es recomendable aplicar esta terapia más de 15 minutos cada 4 horas.
  • Al colocar el calor en la piel, mediante cualquier de los métodos, el área debe estar limpia; no colocar calor en zonas con heridas, acné o cualquier tipo de lesión cutánea.
  • Para mejores efectos, es importante acompañar esta terapia con otros métodos como: ingerir infusiones antiinflamatorias, aplicar cremas antiinflamatorias, alimentación adecuada, reposo, descanso, acupuntura, cupping, entre otros.
  • Ingerir suficiente agua. El agua es esencial para que el músculo pueda sanar, pues está compuesto en un 80% de agua. Así que se debe tomar por lo menos 1 litro de agua por cada 25 kilogramos de peso corporal.
  • Una vez que el dolor haya mejorado y es recomendable aplicar entonces terapias de frío, pues de esta manera se fijará la regeneración de las células del área lesionada.
  • En caso que después de 48 de aplicar el calor, no se ha encontrado ningún tipo de alivio en el dolor, ni en el resto de los síntomas de la contractura; lo más apropiado es recurrir a la consulta médica con el especialista.