¿Es aconsejable cortar la Leche Materna rápidamente al Bebé?

La lactancia desde el mismo momento del nacimiento de un bebé debe ser su fuente de alimentación principal. La leche materna le provee al lactante de todo lo necesario para su desarrollo óptimo, desde los nutrientes de la alimentación hasta la cercanía corporal para que se sienta seguro y reconfortado.

Y es que los pechos de la mujer tienen años de preparación para darle alimento a sus hijos. Desde la adolescencia, el proceso de transformación de los senos comienza. Y durante el embarazo inicia un proceso que optimiza las mamas para la lactancia, con el aumento del tamaño. Finalmente, cuando el bebé se alimenta del pecho de su madre, éste genera toda la leche que él requiere. Se cumple así la motivación biológica de los senos. Todo esto dentro de un diseño perfecto de la naturaleza.

Sin duda que la lactancia tiene numerosas ventajas; sin embargo, surgen muchas preguntas al respecto: si la leche materna contiene los suficientes nutrientes para favorecer el desarrollo del niño, cuánto tiempo se debe alimentar al bebé mediante la leche materna, si la lactancia debe ser exclusiva o no, entre otras.

Los Beneficios de la Lactancia en el crecimiento de los bebes

Los beneficios que conlleva la lactancia son numerosos y no corresponden solo al bebé, sino que la madre también obtiene importantes beneficios. Algunos de los beneficios para el lactante son los siguientes:

  • Obtiene de una sola fuente todos los nutrientes que requiere para su desarrollo temprano.
  • Fortalece su sistema inmune; protegiéndolo de numerosas enfermedades.
  • Cumple con el proceso de digestión de manera mucho más óptima.
  • Provee de una alimentación ideal; así que el peso del lactante está dentro de los límites deseados. Evita tanto la desnutrición como la obesidad.
  • La leche materna cambia según las necesidades del lactante; durante las primeras semanas de vida del pequeño se le conoce a la leche materna como calostro, que es ideal en su composición para un neonato.
  • Le provee de los mismos anticuerpos que la madre tiene; haciéndolo inmune a variedad de afecciones.
  • Es menos susceptible a las alergias.
  • El sabor de la leche materna se modifica según los alimentos que ingiera la madre; esto prepara al bebé para adaptarse mejor a la novedad de los sabores cuando inicie el proceso de alimentación de comidas sólidas. Lo que no sucede con la leche artificial.
  • El ejercicio de la succión favorece el desarrollo de la mandíbula y los músculos que intervienen también en el habla. Así que al pequeño se le facilitará el aprendizaje de la producción oral.
  • Se siente amado, protegido y atendido. Esto hará que el pequeño sea más dócil.

Entre los beneficios más importantes que obtiene la madre al proveer la lactancia encontramos:

  • La recuperación de la madre es mucho más rápida cuando da de amamantar; incluso si no dio a luz sino que pasó por una intervención quirúrgica.
  • Se reduce el riesgo de padecer de depresión posparto.
  • Se crea un vínculo estrecho con el bebé.
  • Disminuye de manera sustancial el riesgo de padecer de cáncer de mamas, de ovario y osteoporosis.
  • Regula la tensión arterial de la madre.
  • Facilita la pérdida del peso acumulado durante el embarazo.
  • La madre que haya dado pecho a su hijo gozará de los beneficios de haberlo hecho durante toda su vida; pues incluso después de la menopausia el impacto del proceso de lactancia se mantendrá.

Muchas son las razones para amamantar al bebé, las más representativas son las que tienen impacto en la salud de madre e hijo; sin embargo, el beneficio del ahorro económico que tiene la familia al no tener que proveer de alimentación artificial al pequeño, es significativo.

¿Cuándo quitarle el Pecho a un Bebé?

Ante esta pregunta, es probable que no exista un criterio único al que apegarse para obtener una respuesta. Especialistas aun debaten este punto. Sin embargo, la Organización Mundial de la Salud plantea una propuesta que parece acertada.

La OMS aconseja que la alimentación de los bebés sean exclusivamente mediante la lactancia materna hasta los 6 meses de vida. Una vez cumplido este tiempo, se recomienza la inclusión de alimentos complementarios en la dieta del bebé; pero sin abandonar la lactancia natural. Esta alimentación mixta se debería mantener hasta que el pequeño cumpla los dos años de edad.

Esto no es una fórmula única. De hecho, algunos especialistas afirman que hasta los dos años no es suficiente y que se puede mantener la lactancia materna hasta los cuatro años de edad. Otros sugieren que debe ser el mismo niño quien decida abandonar la lactancia, por lo que puede tardar más tiempo.

Lo cierto es que no es en lo absoluto aconsejable quitarle al bebé la leche materna a temprana edad. El tiempo mínimo que el pequeño debería amamantar es hasta los 6 meses de edad; sin embargo, continuar con la lactancia aun después de que el niño ingiera alimentos sólidos, es lo más adecuado.

La leche materna se seguirá modificando y proveyéndole de nutrientes al pequeño mucho más tiempo del que imaginamos. Además, la lactancia es una oportunidad única en la vida para fortalecer a los hijos ante infecciones, enfermedades, asma, alergias y más.

Motivos para Suspender la Lactancia Materna 

A pesar de las múltiples ventajas que representa la lactancia, existen ciertas circunstancias que pueden resultar motivantes para quitarle el pecho al bebé:

  • Si el bebé padece de galactosemia. Esta es una condición en la que un ser humano no es capaz de descomponer el azúcar de los alimentos; de esta manera, esta sustancia se acumulan en el organismo ocasionando graves daños si no se atiende a tiempo.
  • En caso de que el bebé padezca de MSUD, enfermedad de la orina con olor a jarabe de arce, que no le permite digerir ciertos aminoácidos presentes en la leche.
  • Si tiene una condición llamada fenilcetonuria, que no le permite digerir enzimas presentes en las proteínas.

Estas condiciones son muy poco frecuentes; sin embargo, hay que estar atentos en las primeras semanas de vida ante las reacciones del organismo del bebé. En caso de notar icnea u otros síntomas, se debe consultar con el especialista. El otro factor que impediría amamantar a bebé es si la madre tiene VIH.